Al pasar de los años la memoria empieza a traerle recuerdos de tantas cosas que el tiempo ha patinado, recuerdos tan alegres, recuerdos que uno quisiera revivir y vivirlos nuevamente. Tanto recuerdo de mi niñez en las calles de Santiago de Los Caballeros (70’s) cuando jugabamos sanamente a decapitar esperanzas verdes, a bajar por mi inclinada calle montado en mi camion Tonka amarillo hechando carreras con Wilfredo Warden, Juan David, Ali Fondeur y otros mas, los dias de San Andres !que aventura aquella de andar por las calles con los mayores tirando huevos y espolvoreando a todos con almidon de yuca o harina, las tardes que pasaba contemplando aquella pintora (que no recuerdo su nombre) en su taller de la calle Mella, las tardes que me pasaba en el supermercado Tropical de Gilberto Blanco, donde veia como hacian los ahumados y las longanizas artesanalmente.
No se si de las experiencias de ver aquella camara de ahumado o de la embutidora de longanizas o de los paseos a las fabricas de jamones y salamis con ellos ( los del supermercado) me marcaron para que la cocina me facinara, asi como cuando mi madre hacia aquellos quipes, y hacia muchos para que los estudiantes del Instituto Abinader le pidieran y ella invitarlos al opatio para que se deleitaran con aquellos sabrosos quipes. No se si fueron las veces que vi a Don Henrry Warden cocinar en su casa, haciendo pruebas para la cafeteria que el siempre soño hacer y no tubo la suerte. No se si fueros las vacaciones que fui a donde la tia Flor Bencosme, en el campo, donde veia como preparaban el desayuno, Huevos asados en las cenizas calientes del fogon, mangu con leche, mofongo con platanos asados en las mismas cenizas calientes, quien sabe!!! Qizas fueron las cosas que probe en mi adolecencia, comidas con de la buena gastronomia, pero limitadas, ya que en nuestro pais no era mucho lo que podias encontrar, para esas fechas.
Recuerdo cuando pasaban las vendedoras de “Vaquere” con aquellos postres deliciosos, comparados con los de la reposteria francesa que conocemos hoy (muy adelantado para nosotros en esas fechas) y a Yaquelyn (un travesti) que vendia pasteles en hoja a la hora del mediodia o aquel señor que vendia el “Pan de Gente”, no se por que lo llamaba asi, tambien recordaba los dulcitos en forma de corazon de dos colores, Papiamento.
Paso por esas calles que forjaron mi infancia, calles que han cambiado tanto, vecinos que ya no estan, casas que desaparecieron, el supermercado que cerro, el taller de la pintora que hoy es un edificio, la herreria de la esquina que ya no hay rastros de ella, pero si, la casa en que yo creci en la calle Mella #87, aun esta ahi. Y me pregunto ?como sera ahora despues de la puerta, la sala, el comedor, el patio donde jugue tanto con mi martillo, mi habitacion? ?se acordaran de mi las paredes que tantos clavos clave, pensando que yo era un ingeniero que construia un edificio? ? se acordara de mi cada rincon de esa, Mi casa?. Aun recuerdo ver la TV en vivo en el momento cuando Neil Armstrong pisaba la luna, apenas tenia yo 3 año, pero lo recuerdo claro (tambien por la pela que me dieron porque yo queria ver a Batman y todos querian ver a los astronautas).
Hoy ve uno la vida en retrospectiva y piensa en las cosas perdidas, el tiempo perdido, el proque no hice esto o aquello y en verdad, que puedes hacer si no mas que añorar el tiempo perdido
Esta obra es parte de los trabajos que realizamos en mi taller de arte, trabajamos el vidrio, metal, pintura y diferentes materiales con los que nos expresamos.


Ventana del STEAKHOUSE CAFE en Santo Domingo Rep. Dominicana
Grand Gataway, oficinas en Rep Dominicana.
detalle de obra general, residencia privada, Santo Domingo.
Residencia Contreras-Then, santo Domingo.


















